Sobre el artículo publicado en la revista Woman “¿Ejercicio con patinete?”

Hace unos días contactaron conmigo de la revista Woman, para la sección wellness, del mes de noviembre de 2018. Se trataba de aportar algunos datos sobre el posible ejercicio físico que pudiera realizarse con patinete eléctrico, especialmente referido al modelo segway. Por cuestiones de espacio de la revista, únicamente publicaron un par de comentarios, de un total de tres páginas que redacté, con información ampliada y referencias bibliográficas. Me gustaría publicar aquí el informe íntegro, para poder contextualizar los párrafos publicados (señalados con subrayado). Indico en negrita los apartados sobre los que luego respondo:

04_segway_FOTO de Iva Balk_Pixabay

Sobre la imagen sport que puede ofrecer desplazarse en un segway y si realmente se hace algún ejercicio

La verdad es que de «sport» tienen muy poco, si entendemos el deporte como ámbito en el que el ser humano pone en marcha lo mejor de sus capacidades físicas y cognitivas. Ejercicio físico, por definición, tampoco se hace, lo único que se está haciendo es una actividad física ligera, de menor intensidad a la que supone caminar, sin repercusiones para la mejora de salud cardiovascular o la mejora de las capacidades físicas como pueden ser la fuerza, o la flexibilidad. Las instituciones de mayor peso en temas de salud a nivel mundial (CDC y ACSM-Garber y cols., 2011) recomiendan, para adultos, al menos 30 minutos al día de actividad física de intensidad moderada. ¿Qué es moderado? Por ejemplo, caminar a paso ligero; nada que ver con conducir un transporte motorizado. Este tipo de transporte personal eléctrico, cumple una gran función de movilidad urbana sin humos, pero lo que debe ser evaluado, por cada persona, es el uso que se le da. Por ejemplo: si la única actividad física que hace una persona es ir andando al trabajo, 15 minutos de ida y otros 15 de vuelta, e incorpora este tipo de transporte pasivo, entonces tenemos un potencial problema de salud. En cambio, si esa misma persona, además de ir al trabajo en transporte pasivo, acude con frecuencia al gimnasio o camina habitualmente, puede dormir tranquila.

Concretamente, ¿qué ejercitamos con un segway?

La actividad física que se realiza con un uso normal es mínima, y se limita a la contracción isométrica (estática) de los antebrazos para mantenerse sujeto al manillar, y al mantenimiento de un tono postural similar a cuando estamos de pie parados, que se incrementará en los momentos de aceleración y frenada. A ello sumamos las inclinaciones corporales que requieren jugar con el peso corporal, pero que no son significativas en cuanto a la mejora de la condición física.

El uso del segway, ¿se puede asimilar, a algún otro tipo de ejercicio en cuanto a gasto energético, quema de calorías…?

No existen datos en publicaciones serias del gasto energético que supone este tipo de transporte, pero no nos equivocaríamos mucho si decimos que el gasto energético estará algo por encima de lo que supone simplemente estar de pie, es decir, a la postura sedentaria habría que sumar la respuesta muscular a la estabilización ante las aceleraciones y desaceleraciones, pero no pasaría de ser una actividad ligera, sin más consecuencias. Estar sentado viendo la televisión supone unos 1,3 METs (tasa de intercambio metabólico que nos permite cuantificar el gasto energético), y estar de pie 1,5 (Mansoubi y cols., 2015). En cambio, andar a un ritmo vivo, ya «te suma puntos» para la salud, pues supone un gasto energético cercano a los 4 METs, que es la franja de intensidad donde la actividad comienza a ser moderada, es decir, con repercusiones positivas para la salud.

¿Conviene hacer algún tipo de calentamiento, control del equilibrio… previo al uso de un segway?

En cuanto que la actividad que se realiza sobre estas plataformas es muy básica, no requiere ningún tipo de calentamiento ni preparación previa, como cuando hacemos un ejercicio que sí requiere una activación muscular considerable. Hay que tener en cuenta que uno de los usos que se les da es el de tour turístico en ciudades, para personas sin ningún tipo de experiencia de conducción; basta con un breve aprendizaje de la dinámica de conducción y a rodar. Este tipo de transporte eléctrico se denomina «autoequilibrado»: supone que ni siquiera tienes que esforzarte en mantener el equilibrio, como ocurre con el rico aprendizaje y uso de otros medios de tracción humana como los patines, la bicicleta, el monopatín… El propio sistema neuromuscular nos los está indicando: tan solo en un momento te puedes hacer con estos artilugios, en cambio, nos llevará semanas tener cierto control con los patines convencionales o una bicicleta, cuando aprendemos por primera vez. El cerebro necesita movimiento (humano) para desarrollarse, esto ya es una evidencia científica a todos los niveles. Trabajar las habilidades coordinativas, como el equilibro, es de vital importancia para el logro de la competencia motriz en niños, así como para las personas mayores, que deben ejercitarlo para el mantenimiento o mejora de su autonomía personal y evitar el riesgo de caídas, tan nefastas en estas edades.

Si se utilizan como transporte, a menudo podemos ir cargados con mochilas, bolso, bolsas de mano… ¿Cómo afecta el ir cargados sobre estos dispositivos?

Lo ideal es llevar siempre la carga lo más cerca posible a nuestro cuerpo (una mochila bien ceñida a la espalda y con enganche en la cintura si es posible) que no oscile ni nos pueda desestabilizar, o engancharse al mobiliario urbano u otros usuarios. Respecto al peso en mochilas, la recomendación sería la misma que la que planteamos desde la Educación Física, no lleves más del 10% de tu peso corporal, para no sobrecargar la espalda.

¿Se puede aprovechar el uso del segway para hacer algún ejercicio extra, siempre que sea seguro y respete la circulación? O tal vez algún otro uso alternativo al transporte, en espacios más de recreo.

Las plataformas de transporte eléctricas y autoequilibradas no están pensadas para hacer ejercicio físico, sino para desplazamientos urbanos principalmente, o por caminos rurales, donde sí puede darse una mayor flexión de rodillas y fuerza de agarre, pero no dejaría de ser algo parecido a ir en una bicicleta sin pedalear. Un uso alternativo podría ser plantear carreras en circuitos específicos de habilidad, como ocurre con las motos, en el que se pongan en marcha de forma significativa los mecanismos de control motor del cuerpo humano. El patinete, por ejemplo, ha evolucionado de ser un juguete a ser una modalidad de freestyle (de propulsión humana, de momento). Si queremos mejorar nuestra condición física, y por tanto nuestra salud, no queda otra que moverse, ejercitarnos adecuadamente, orientados por un graduado/a en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, que son las personas realmente capacitadas para prescribir ejercicio físico.

¿El desplazamiento continuado en un segway puede provocar alguna lesión (postura, espalda…)?

En su uso habitual, no existen datos en la literatura científica que describan complicaciones físicas a partir de un número determinado de horas o minutos, lo que sí se han descrito son fracturas y otros traumas relacionados con diferentes tipos de plataformas motorizadas (Ashurst, J., y Wagner, 2015; Siracuse y cols. 2017). Siempre que se conduce un medio eléctrico o de propulsión humana, existe un riesgo de caída o colisión por diferentes factores, que puede minimizarse con la prevención y la conducción cuidadosa. El riesgo, por tanto, estaría fundamentalmente en un factor externo, y más en ciudades como Madrid, que no están preparadas para este tipo de transportes: la ciudad tiene un gran reto por delante, los tiempos cambian y hay que adaptarse.

¿Aparatos inteligentes?

Si observamos críticamente cómo se está hablando hoy en día de las diferentes opciones de transporte eléctrico unipersonal, es curioso como la referencia es el aparato y no la persona: en los foros tecnológicos, se adjetiva a este tipo de plataformas como «inteligentes», en este caso, solo porque se autoequilibran, tienen sensores y poco más (cosa que llevan haciendo hasta los insectos, desde hace millones de años). Alguien o algo inteligente de verdad, querría lo mejor para nosotros, y nos debería decir cuándo usarlo y cuándo no, en función de la actividad física que hayamos hecho ese día, algo así como: «Hoy no has caminado nada, por favor, déjame cargando y vete andando». Por otro lado, en los ayuntamientos se habla de «movilidad urbana», pero a costa de la inmovilidad humana…

 Referencias

Ashurst, J., & Wagner, B. (2015). Injuries following Segway personal transporter accidents: case report and review of the literature. Western journal of emergency medicine16(5), 693.

Garber, C. E., Blissmer, B., Deschenes, M. R., Franklin, B. A., Lamonte, M. J., Lee, I. M., … & Swain, D. P. (2011). American College of Sports Medicine position stand. Quantity and quality of exercise for developing and maintaining cardiorespiratory, musculoskeletal, and neuromotor fitness in apparently healthy adults: guidance for prescribing exercise. Medicine and science in sports and exercise43(7), 1334-1359.

Mansoubi, M., Pearson, N., Clemes, S. A., Biddle, S. J., Bodicoat, D. H., Tolfrey, K., … & Yates, T. (2015). Energy expenditure during common sitting and standing tasks: examining the 1.5 MET definition of sedentary behaviour. BMC public health15(1), 516.

Siracuse, B. L., Ippolito, J. A., Gibson, P. D., & Beebe, K. S. (2017). Hoverboards: a new cause of pediatric morbidity. Injury48(6), 1110-1114.

 

 

Publicado el 8 noviembre, 2018 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Deja un comentario